Imagino un mundo de papel.
Donde todos dibujaban sus necesidades. Donde todos coloreaban, crayón mediante, sus necesidades dibujadas. Donde existían fotocopiadoras que distribuían las necesidades dibujadas coloreadas. Donde todos.
Donde algunos tienen en sus manos la producción de crayones. Donde unos pocos pueden comprarlos. Donde esos pocos no los aprovechan. Donde sólo un país decide quienes se los merecen. Donde algunos.
Donde nadie cuestiona la escasez de crayones. Donde nadie tiene hojas para sus necesidades dibujadas. Donde los crayones mediante desaparecieron. Donde no existe el color. Donde nadie.
¿Imagino?